sábado, 14 de enero de 2012

Drepanocytosis y la marihuana terapéutica...

Buenaaas y feliz año a todos mis demonios enfermos. I know that it's been a long long time, but he estado muy ocupada lidiando con el invierno. Este año lo hemos tenido benigno hasta el último día de 2011, pero eso no quiere decir que no hayamos sufrido con él. Cómo habéis estado? Yo ingresada, pero en cuanto salí del hospital, he corrido hacia vosotros porque a lo mejor alguien necesitara de mis artículos, pero como siempre nadie me visita... bueno, no pasa nada.
A nosotros que sufrimos de enfermedades crónicas sean cuales sean (no solo la anemia falciforme), tenemos que tomar diariamente un montón de químicos y fármacos más que dañinos para nuestro organismo; pues no hacen más mal que bien a veces. Lo que pasa es que cuando lo que necesitas para calmar tus dolores es tan fuerte y adictivo como la morfina, ya es otro cantar. En mi caso, aparte de lo citado arriba, tengo que tomar pastillas con las que no puedes pensar en ser madre, o con las que nadie debería jugar... si supieran lo que llevo en mi kit de emergencia, no sé qué pasaría. Todo lo citado es incompatible con según qué cosas, además de estar obligada a extremar el control, no lo puedes decir a nadie, pues amigos, varias veces me han llamado yonki... Imaginaos... Yo yonki... en fin. Hablé con mi medico que me propuso esa otra opción: la marihuana terapéutica. La tomo en infusiones cuando tengo una crisis; y en mi opinión es lo mejor que me podría haber propuesto mi medico. Además de hacerte efecto a los cinco minutos de tomártela, me relaja impidiendo que tenga esos espasmos tan dolorosos (cuando tenemos una crisis de las nuestras, solemos hacer fuerza y tensar los músculos al máximo para que no nos invada el dolor por completo, sin olvidar el martirio de los huesos que dan la impresión de partirse en mil estando tú despierta) que tenemos cuando estamos en el punto más álgido de la agudez del dolor. Aparte de eso duermes como los angelitos y te levantas mejor que habiendo tomado morfina. En caso de que ya está muy avanzada la crisis, un porro de esos medicinales es lo más efectivo, pues lo notas a la primera calada. Si tenéis la suerte de vivir en una ciudad grande tipo madrid o barna, hay asociaciones de enfermos que se tratan con marihuana a las que os podéis apuntar si alguna vez estáis cansados de tanta química (como yo, estoy más que harta de pinchazos y de pastillas gordas que se atasquen en la garganta), es un buen remedio, cien por cien vegetal. Procurad que la asociación plante sus semillas sin usar abonos químicos (valga la redundancia) o algo parecido; solo así estaréis seguros de lo que tomáis como infusión o lo que fumáis. Yo lo he probado; y entre las dos cosas, en vez de veinte pastillas diarias, me tomo una infusión por la mañana y otra por la noche antes de irme a la cama. Por lo que a una servidora respecta, lo prefiero infinitamente. Vosotros, haced lo que queráis; pero hagáis lo que hagáis, sed muy muy muy felices against all odds... See ya!!!!!!!!!!
Marlo.